Sandío, se decía; después, sandio (c. [976]).—¡Vete para villana, por ser villana, y se usa en maldiciones parecidas. Quij., 2, 35: Vayase el diablo para diablo y el temor para mezquino. Cacer., p. 118: Dicen que me dejan para rapaz. Valdeor., Ej. Ram.: Dejó el asno para asno.
Gorjeador, para el femenino, que así se usaban tales adjetivos.
Pelaça, acción de pelar, de donde pendencia, riña, como en el Quij., 1, 16: Se fué hacia donde había sentido la pelaza. Como quien dice: ¡Ya te están pelando!
Los ballesteros la desplumaron de sus plumas largas, para aprovecharlas para sus flechas; sólo le dejaron las chicas para socarrarlas al fuego. Cayó en fuertes palas, pailas ó sartenes para asarla.
Fervos mal trebejo, haceros mal juego, mala partida. Os pondrán pleito en vuestra hacienda llevándoos á concejo y os pelarán de vuestros bienes, dice la vieja á la dueña.