¡Par Dios!, de donde ¡Par diez! Par del lat. per. Quij., 1, 29: Par Dios que. Id., 1, 36: Par diez, señor, yo no sabré deciros.
Devanear, propiamente es dar vueltas, P. Fern., Jineta, f. 4: No hallando aquel arrimo sobre que afirmaba el rostro, queda devaneando con él y sacudelo á una parte y á otra... y cuando no devanease y sacase el rostro. Torr., Fil. mor.: 20, 3: Devaneando por las plazas y calles.
Aunque todavía callais, ardeis tanto como él en amor. En G: E mager que vos callades; en S, pero que aun.
O bien bien tiene valor de: O bien ya lo hagamos, ó bien ya lo dejad. Que tener que venir yo cada día, sería darlo á conocer al vecindario.
Habla la dueña. Su fuego correspondiente (al amor) aunque no me hace fuerza, porque nunca el amor es forzoso, me apremia mucho.—Sobejo como adverbio. Metáfora del defender una pieza ó trebejo en el juego de ajedrez: me está ya para ganar la pieza. Delicadísima metáfora.