En cuantas priesas, apuros: así en G; en S, guysas, de cuantas maneras. A. Cruz, S. Luc.: Tan caballeros en su guisa, que les parece que no hay otra cosa, sino lo que ellos dicen. Quij., 1, 9: Con las espadas altas y desnudas, en guisa de descargar dos furibundos fendientes.—Trexnar, treznar, traer y llevar sujeto y atado, como á bestia. ¡Con qué verdad pinta la lucha del alma!
Desacordadas, desacordes, encontradas.—Mesturada, acusada públicamente.—Defiende, prohibe.—Tan seguido, tan acosado, y tómase de la caza.
El la vençe, mi amor.—Apoderado, que se ha apoderaro de, más poderoso.
Quexo, como quexa. Pero Niño, 2, 14: Que nunca ome le sintió facer nin mostrar quejo ninguno.
Aquí parece hablar Trotaconventos, confirmando lo de la dueña. En las disputas, tanto más se enciende uno, cuanto más palabras dice y oye del adversario: así, cuantas más palabras de amor oye (atyende) la dueña, de parte del amador, tanto más la inflama y enciende en amor doña Venus.