Vy una apuesta dueña seer en el su estrado:
Mi coraçón en punto levómelo forçado:
De dueña que yo vyese nunca ffuy tan pagado.
De talla la mejor de quantas yo ver pud',
Niña de pocos días, ryca é de vertud,
Fermosa, fijadalgo, de mucha joventud:
Nunca vy tal como ésta, ¡sy Dios me dé salud¡
Apuesta é loçana é duena de lynaje;