Vy una apuesta dueña seer en el su estrado:

Mi coraçón en punto levómelo forçado:

De dueña que yo vyese nunca ffuy tan pagado.

[911]

De talla la mejor de quantas yo ver pud',

Niña de pocos días, ryca é de vertud,

Fermosa, fijadalgo, de mucha joventud:

Nunca vy tal como ésta, ¡sy Dios me dé salud¡

[912]

Apuesta é loçana é duena de lynaje;