Cada día llegava la fabla; mas non ál;

En esta pleytesía puso femençia tal,

Que çerca de la villa puso el arraval.

[915]

Luego en el comienço fiz' aquestos cantares;

Levógelos la vieja con otros adamares:

«Señora», diz', «conpradme aquestos almajares».

La dueña dixo: «Plaz'me, desque me los mostrares».

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Començó á encantalla, díxole: «Señora fija,