Non la podía ver ansí tan á menudo:

Ayna yerra ome, que non es aperçebudo:

Ó piensa bien qué fables ó calla, fazte mudo.

[923]

Provélo en Urraca, dótelo por conssejo:

Que nunca mal rretrayas á furto nin en conçejo,

Desque tu poridat yase en tu pellejo,

Que, como el verdadero, non ay tan mal trebejo.

[924]

Á la tal mensajera nunca le digas maça,