Andan de casa en casa vendiendo muchas donas,
Non se rreguardan dellas, están con las personas,
Fazen con el su vyento andar las atahonas.
La mi leal Urraca, ¡que Dios me la mantenga!,
Tovo en lo que puso, non lo fas' toda menga:
Diz' «Quiero m' aventurar á quequier' que me venga.
ȃ fazer que la pella en rodar non se tenga.
»Agora es el tyempo, pues que ya non la guardan