Pusieron las sus açes, ninguno non pletea;
La conpaña del mar las sus armas menea:
Veniéronse ferir deziendo todos: «¡Ea!»—
El primero de todos, que ferió á Don Carnal,
Fué el puerro cuelloalvo é feriólo muy mal:
Fízole escupir flema, esto fué grand' señal:
Tovo doña Cuaresma que suyo era'l real.
Vino luego en ayuda la salada sardina: