Mataron las perdizes, castraron los capones,
Del río de Henares venían los camarones;
Fasta en Guadalquivir ponen sus tendejones.
Allí con los navancos lidiaban barbos é peçes:
Diz' la pixota al puerco: «¿Dó estás, que non paresçes?
»Sy ante mí te paras, darte hé lo que meresçes,
»Çiérrate en la mesquita, non vayas á las preçes.»
Allí vino la lyxa en aquel desbarato,