El rrey don Ezechías, de muerte condenado,
Lloró mucho contrito á la pared tornado:
De Dios tan piadoso luego fué perdonado,
Quinçe años de vida eñadió al culpado.
Muchos clérigos synples, que non son tan letrados,
Oyen de penitençia á todos los herrados,
Quier á sus perrochianos, quier á otros culpados:
A todos los asuelven de todos sus pecados.