Todas dueñas de orden, las blancas é las prietas,
De Çistel, pedricaderas é muchas menoretas:
Todas salen cantando, deziendo chançonetas:
¡Mane nobiscum, Domine! que tañen á conpletas.
De la parte del sol vy venir un seña
Blanca, rresplandeçiente, alta más que la peña.
En medio fegurada una ymagen de dueña:
Labrada es de oro, non viste estameña.