Comía nuevas piñas é asava las castañas,
Mandava ssenbrar trigo é cortar las montañas,
Matar los gordos puercos é desfazer las cabañas,
Las viejas tras el ffuego ya dicen sus pastrañas.
El segundo comía toda carne salpresa,
Estava enturbiada con la niebla su mesa,
Faze nuevo azeyte, con la brasa no l' pesa,
Con el frío á las veses en las sus manos besa.