Sy recabdó ó non la buena menssajera.
Vynóme muy alegre, díxome de la primera:
«El que al lobo enbía, á la fe carne espera.»—
Estos fueron los versos, que levó mi trotera:
Ffabló la tortolilla en el rregno de Rrodas:
Diz': «¿Non avedes pavor, vos, las mugeres todas,
»De mudar vuestro amor por aver nuevas bodas?
»Por ende casa la dueña con cavallero Apodas.»