»Por lo que yo desía por byen, vos asañastes,

»Por ende non me atrevo á preguntar que pensastes:

»Rruégovos que me digades en lo que acordastes»—

1410

La dueña dixo: «Vieja, de mañana madrugeste

»A desirme pastrañas de lo qu' ayer me fableste;

»Yo non te lo consentría, como tú me lo rrogueste:

»Que conssentir no devo tan mal juego como éste.»—

[1411]

«¡Sy!, dixo la comadre, «¡quando el surugiano