Y no ponemos los otros dos versos por demasiado expresivos; pero buenas ganas se nos pasan de poner los, porque vencen á los de Anacreonte, á los del otro poeta griego y á la prosa de Longo.
IX. La piel de un cervatillo, esmaltada de lunares blancos, para que la llevase en los hombros, cual suelen las bacantes. En el original hay estas dos palabras: νεβρίδα βακχικήν, para cuya traducción ha sido menester emplear todas éstas: la piel de un cervatillo para que la llevase en los hombros, cual suelen las bacantes.
X. Soy blanco como la leche y rubio como la mies, cuando la siegan. Añade Courier, entre estos elogios que Dorcón se tributa á sí mismo: frais comme la feuillée au printemps, lo cual no está en el texto.
XI. ...y de sus ojos, que los tenía grandes y dulces como las becerras. La comparación, en son de elogio, de los ojos de las muchachas con los ojos de los bueyes, vacas ó becerras, es muy frecuente en los autores griegos; hasta hay los epítetos de βοώπης y βοόγληνος, para designar á quien tiene ojos grandes y hermosos.
XII. ...y tenía pálido el rostro como agostada hierba. Son las palabras de Safo: χλωροτέρα πόας ἐμμί.
XIII. ...y el hocico le tapaba la cabeza, como casco de guerrero: καὶ τοῦ στόματος τὸ χάσμα σκέπειν τὴν κεφαλήν, ὥσπερ ἀνδρὸς ὁπλίτου κράνος. Algunos guerreros, y singularmente los abanderados, según se ve en la Columna Trajana, llevaban el casco, galea, cubierto con la piel de la cabeza de una fiera, que conservaba la forma de cabeza, de suerte que el rostro del soldado parecía asomar por entre los dientes de la fiera.
XIV. ...llenaba una gran taza de vino y de leche. De esta mezcla resultaba una bebida llamada οἰνόγαλα, que se toma aún, según dice Courier, en Levante y en Calabria.
XV. Se ponía á cantar de Pan y de Pitis. Pan fué un dios tan enamorado como poco dichoso en sus amores. Siringa, Eco, la Luna y otras diosas y ninfas le desdeñaron. Pitis, por el contrario, le amó, y desdeñó por él á Bóreas, quien, enojado y celoso, la arrebató en sus alas, y la mató arrojándola contra las rocas. La Tierra, compadecida, la transformó en árbol: πίτυς, femenino en griego, el pino.
XVI. ...y dice que busca los becerros huídos. Esta fábula ó conseja, que, el autor califica de θρυλλούμενα, cosa sabidísima ó divulgada, no se halla en ningún mitólogo de los que yo conozco. Φάττα, la paloma torcaz, no es nombre de ninguna ninfa, como lo es el nombre de la otra paloma, περιστερά. Esta ninfa, Peristera, ayudó á Venus, que competía con Amor en coger flores. Venus triunfó así de Amor. Éste, enojado, convirtió en paloma á la ninfa. Venus la puso en su carro triunfal.
XVII. ...hay muchos estrechos de mar que hasta hoy se llaman pasos de bueyes. En griego βοοσπόροι, de donde Bósforo.