[35] Martin Hylacomylus, pág. 73.

[36] Los primeros impresores tenían, todos, una opinión muy elevada de su importancia; y los de los pueblos pequeños, como Saint Dié, Salins, etc., etc., se consideraban genios, comparables á los héroes de la Fábula. Así, en el primer libro impreso en Salins, en el Franco Condado, en 1484, se dice en verso latino, de una edición de las más mediocres:

“La mano del impresor que ejecutó esta obra,

Fué digna de un Elcides, y dispuso de las armas de Vulcano.

Siendo casi el Aquiles de este arte verdadero, etc., etc.

En Salins, valle ilustre (sic) por renombre hercúleo,” etc., etc.

Primer libro impreso en el Franco Condado, descubierto y descrito por Augusto Castan (Memorias de la Soc. d’Emulation du Doubs) 5.ª serie, tomo IV, página 52. Besançon, 1880.

He ahí un bello ejemplo de pretensión y vanidad.

[37] Martin Hylacomylus, pág. 50.

[38] Martin Hylacomylus, pág. 51.