¿No se dice el día de hoy el “Chino Gordon,” para designar al héroe de Khartoum? ¿No es llamado Congo Stanley, el gran viajero y descubridor del curso del Congo? ¿Por qué no habría podido decirse Amerigo Vespucci en 1504? ¿No tuvo Roma á Escipion el Africano y otros por el estilo?
El cambio del nombre propio de Vespucci efectuado entre la fecha de su primera carta, que debe ser Marzo ó Abril de 1503, y la de la segunda, que es de Setiembre de 1504, es un hecho incontestable, sobre el cual hasta ahora no se ha llamado la atención, pues todo el mundo se ha contentado con admitir que el nombre propio de Vespucci ha sufrido numerosas variaciones. ¿Cómo no ha sucedido igual cosa con los nombres de los otros navegantes? ¿No han sido siempre los mismos los nombres de Colón, Vasco de Gama, los Cabotas, Cortés, Pizarro, Magallanes, Cartier, etc., etc. Solo el de Vespucci cambia y es sustituido por otro que no se conoce en Europa, y que no tiene más analogía que con el de un lugar del centro del Nuevo Mundo.
Todo lo dicho se funda en documentos impresos en aquella época, y cuya autenticidad es indiscutible. Más adelante hablaremos de los manuscritos aparecidos después, impresos ó autografiados, en que no solo se halla el nombre Amerigo, sino también Americus: muchos de estos documentos han sido falsificados (ó llevan al menos graves sospechas de haberlo sido) para satisfacer á los amantes de autógrafos, ó á los panegiristas á todo trance, que han creado genealogía y antecedentes á un hombre oscuro, que fué célebre hasta largo tiempo después de su muerte.
VI
Cosmographiæ Introductio del Gimnasio vosgense—Citas de los nombres Americo, Ame-rige—Explicación de Alejandro de Humboldt, que atribuye al nombre Americus procedencia germánica—Etimologías fantásticas—Traducción latina, con el nombre de Quatuor Navigationes, por el Canónigo Basin, de la segunda carta de Vespucci—Rareza del librito de Saint Dié—D’Avezac y su libro “Martín Hylacomylus Waltzemüller.”
Hemos llegado al punto más importante, conforme al parecer de los críticos que se han ocupado de la denominación del Nuevo Mundo, desde 1507, época en que vió la luz en Saint Dié la Cosmographiæ Introductio del Gimnasio vosgense, que contenía “un nombre geográfico inventado accidentalmente lejos de España, é inscrito en las cartas á falta de publicaciones sobre los viajes de Colón á las costas del Paria y de Veragua.”[15]
Me reservo para más tarde citar el pasaje famoso, tantas veces citado y reproducido, que forma la única partida auténtica de bautismo del Nuevo Mundo—Digamos solamente, que al margen de este pasaje se halla escrito el nombre Americo. Dos fojas antes, á la décima tercia, marcada C, en la tirada ó edición de 1507, que tengo á la vista,[16] al frente del pasaje......et quarta orbis pars (quam quia Americus invenit Amerigen, etc.) el nombre Ame-rige se halla en dos líneas al margen.
Humboldt dice:—“Los contemporáneos de Vespuce han traducido Amerigo en latín, no por Americus, como debieron hacerlo, sino por Albericus.” “Gomara, en su Historia de las Indias (Zaragoza, 1551) reune al nombre italiano el nombre latino, llamándole Americo ó Alberico Vespucio.”[17] Mathurin de Redouer ha confundido Eméric, Aïmeric, Almeric y Alberic. Y el gran panegirista de Vespucci, el Abate Bandini, pretende que el tío mismo de Vespucci le designó con el nombre Emericus. (Véase Bandini, pág, XXVIII.)