118. El autor quedó descifrado por Hartzenbusch, ateniéndose á la cifra que da la última de las estrofas añadidas, y es que se tome el 5.º renglón de la copla que alude al vengador de la tierra y se ande, como el escarabajo, hacia atrás, y así juntando las primeras letras de los versos hacia atrás de la 4.ª octava, donde se habla de Hércules el vindex terrae, de Ovidio y Séneca, se lee: Esta obra conpuso Sancho de Munino, natural de Salamanca. Pero los modernos editores de la Tragicomedia, Fuensanta del Valle y Sancho Rayón, juntando las primeras letras de los tres versos, leyeron Munnon, esto es, Muñón. Es el M. Sancho de Muñón, teólogo del cual hay noticias en la colección de Estatutos de la Universidad de Salamanca, impresos en 1549. Reimprimióse en la Colecc. de libr. rar. y cur., Madrid, 1872. Otras noticias del autor, en M. Pelayo, Oríg. nov., t. III, ccxxi; el cual dice: "El gusto que domina en la obra es el de las antiguas comedias humanísticas, y de él proceden sus principales defectos, que se reducen á uno solo: el alarde de erudición fácil y extemporáneo. No necesitaba alegar á cada momento aforismos y centones de poetas y filósofos antiguos quien se mostraba tan de veras clásico, no sólo en el estilo jugoso y en la locución pulquérrima, sino en la composición sencilla, lógica y perfectamente graduada. El buen gusto con que borra ó aminora muchos defectos de las Celestinas precedentes, y el manso y regalado son que sus palabras hacen como gotas cristalinas cayendo en copa de oro, bastarían para indicar la fuente nada escondida donde él y los hombres de su generación habían encontrado el secreto de la belleza. Tal libro, por el primor con que está compuesto, es digno del más glorioso período de la escuela salmantina, en que salió á luz. Pero algo le perjudica el haber sido concebido y madurado en un ambiente erudito y universitario y no en la libre atmósfera en que, andando el tiempo, había de desarrollarse el genio de Cervantes. La prosa de la Tragicomedia de Lisandro y Roselia, perfecta á veces, revela demasiado el artificio retórico, y no está inmune de afectación. Su autor escribía demasiado bien, en el sentido de que era un prosista de los que se escuchan y se complacen ellos mismos con la suavidad y galanura de sus palabras y con la pompa y armonía de sus cláusulas... En las situaciones culminantes, en los monólogos de la hechicera, en los coloquios de Celestina y Roselia, hay cosas dignas de ponerse al lado de lo mejor de La Celestina antigua, aunque con la desventaja de haber sido escritas medio siglo después. Lástima que el talento del maestro salmantino no se hubiese ejercitado en un argumento de pura invención suya, que siempre le hubiese dado más gloria que una labor de imitación, por primorosa que sea. Pero le fascinó el prestigio de un gran modelo, y renunció á su originalidad ó por excesiva modestia ó por la presunción de igualarle".
119. Año 1542. Per Antón Beuter, valenciano, publicó De recta sacrificii oblatione et caeremoniis ad Missam, Lyon, 1542. Primera Parte de la Coronica general de España, especialmente del reyno de Valencia, Valencia, 1546, 1604. En valenciano, en 1538. Segunda Parte, donde se tratan las cobranzas destas tierras de poder de Moros por los Reyes de Aragón y Condes de Barcelona, Valencia, 1546, 1551. Las dos partes, Valencia, 1551, 1694. Annotationes X ad Sacram Scripturam, Valencia, 1547: es el primer ensayo de manual isagógico.—Fray Pedro de Cañedo, franciscano salmantino, publicó Summa de Casos de consciencia, Salamanca, 1542.—Compilación en metro de la Sucesión de los Emperadores de España y assí mismo de sus Reyes, Sevilla, 1542, 1549.—Fray Alberto de Farías, carmelita andaluz, publicó Lecturae Theologicae, hacia 1542. Dialogorum mixtae Phrasis, in quibus S. Scripturae Hebraismos et Graecismos enodat.—Fernán Gómez Arias, de Talavera, publicó Subtilissima et valde utilis Glossa ad... leges Tauri, Alcalá, 1542.—Álvar Núñez Cabeza de Vaca, jerezano, cautivo en la Florida (1527-1537), publicó Relación que dió... de lo acaescido en las Indias en la armada donde yva por governador pamphilo de narbáez, Medina, 1542; Valladolid, 1555. Naufragios... y Comentarios y sucesos de su gobierno en el Río de la Plata, Valladolid, 1555; y en la colección de Barcia, t. I; en Aut. Esp., t. XXII; Madrid, 1906, 2 vols., Vict. Suárez.—Fernando Pérez de Xerez publicó La Historia de Herodiano, del latino Ang. Politiano, 1542.—Philesbian de Candaria, Sevilla, 1542.
120. Año 1543. Gutierre de Cetina (1520?-1574?), sevillano, hijo de padres nobles y acaudalados, estudió Humanidades en Sevilla, estuvo poco tiempo en la corte, Valladolid, donde se ve por un soneto que anduvo enamorado, y sentando plaza de soldado pasó á Italia, Alemania, Suiza y Francia, "que no fué menos soldado que extremado poeta, siéndole tan agradable la caja de Marte como la vihuela de Apolo", según cuenta de él Pacheco. Tiene sonetos escritos á orillas del Po y del Reno ó Rhin. Durante sus correrías y más de su estancia en Italia, dedicó el tiempo que pudo al estudio de los poetas toscanos, en especial de Petrarca, á quien imitó frecuentemente y glosó y tradujo alguna vez, pareciéndosele más que ningún otro poeta español; aunque el amor, que es lo que su lira comúnmente cantaba, fué en él más mundano y menos ideal que en el cantor de Laura. Cargos de cuenta hubo de tener en la milicia, según lo eran las amistades que se conocen por sus obras. Así, en 1543 escribió á don Diego Hurtado de Mendoza como á familiar amigo y con él había estado en 1542 en Trento. Todavía lo fué más íntimo del príncipe de Ascoli Antonio de Leyva, á quien dirigió una epístola y diez sonetos, y no menos de la Princesa de Molfelta, á quien además de un soneto dirigió dos epístolas, una desde Vigere (1545), confiándole sus amorosas quejas y felicitándola por el nacimiento de una hija. Otros sonetos dirigió á la condesa Laura Gonzaga, á Lucía Harriela, al Conde de Feria, al Duque de Alba, al de Sessa, á la Marquesa del Vasto, á Luis Pérez de Vargas, maestre de campo; al obispo de Empurias, don Luis de Cotes; á don Juan de Guevara, á Gonzalo Pérez, secretario del Emperador; á don Pedro de Sosa, etcétera, etc. Fué amigo en Italia del soldado y poeta Jerónimo de Urrea. Pero "llamándole su divino ingenio, dice Pacheco, se volvió á su patria, á la quietud de las Musas". Por entonces debió de escribir la Paradoja en alabanza de los cuernos, para leerla en casa del marqués del Valle, Hernán Cortés. En la aldea trabó amistad con Baltasar del Alcázar, que le elogió en cuatro sonetos. Partióse (1547) para Méjico, llamado de uno de sus hermanos, que había sido conquistador con Cortés y era de los poderosos de aquella ciudad. Tres hermanos y su tío Gonzalo López le habían allá precedido (1530-1535). Volvió á Sevilla á la quietud de las musas, donde escribió mucho, y tornó á Nueva España, donde por error, en una levada nocturna, recibió de Hernando de Nova una herida en 1554; en 1571 estaba en Sevilla, falleciendo antes de 1575. Juntáronse en Méjico por aquellos años Cetina, Cervantes de Salazar y Eugenio de Salazar, tres ilustres poetas. Hizo famoso á Cetina el madrigal de todos conocido Ojos claros, serenos; pero escribió otras muchas composiciones: sonetos, canciones, epístolas, etc., cuyo fondo casi siempre es el amor arcádico, la desgraciada pasión de Vandalio, nombre en que se encubría el poeta, por Amarilis, etc., etc. Algunas composiciones no son más que traducciones libres del Petrarca, de Ariosto, de Ausias March. Fué poeta italianizante de la escuela de Garcilaso, ganándole en la maestría con que maneja el soneto y en la sinceridad y hondura, algunas veces, del sentimiento amoroso. Argote de Molina le califica de terso. Aventajó á todos los poetas españoles en los madrigales.
Gutierre de Cetina.
(Pacheco, Libro de Retratos)
121. Cetina, con el seudónimo de Vandalio, canta sus amores con Amarillida y con Dórida; Lavinio es el Príncipe de Ascoli; Sesenio, el Duque de Sessa; Iberio, Jerónimo de Urrea; Damon, Baltasar del Alcázar; Caritheo, un poeta desconocido. Quéjase de lo que sus amores le hicieron padecer, queriendo morir amando, á pesar de todo, y que le pongan por epitafio: "Aquí yace un pastor que amó viviendo: | Murió entregado á Amor con pensamientos | tan altos, que, muriendo, á más espera...". En Flores de varia poesía, códice escrito en Méjico, en 1577, no se sabe por quién, acaso por Juan de la Cueva, hay 330 composiciones de 31 autores; de Cetina son 69 sonetos, 2 canciones, 2 estancias, una elegía, un madrigal y 3 octavas; esto es 78 composiciones; después, del que más hay es de Juan de la Cueva: 26 sonetos, 2 odas, 2 madrigales y una sextina. Herrera, Anotac. á Garcilaso: "En cetina, cuanto á los sonetos particularmente, se conoce la hermosura i gracia de Italia: i en número, lengua, terneza i afetos ninguno le negará lugar con los primeros. mas fáltale el espíritu i vigor, que tan importante es en la poesía; i así dize muchas cosas dulcemente, pero sin fuerças. i parece me que se ve en él i en otros lo que en los pintores i maestros de labrar piedra i metal; que afetando la blandura i policía de un cuerpo hermoso de un mancebo, se contentan con la dulçura i terneza, no mostrando alguna señal de niervos i músculos; como si no fuesse tanto más diferente i apartada la belleza de la muger, de la hermosura i generosidad del ombre, que cuanto dista el río I panis del Erídano. porque no se á de enternecer i umillar el estilo de suerte, que le fallesca la vivacidad, i venga á ser todo desmayado i sin aliento. aunque Cetina muchas vezes; ó sea causa de imitación, ó otra cualquiera, es tan generoso i lleno, que casi no cabe ensí, i si acompañara la erudición i destreza de l' arte al ingenio i trabajo; i pusiera intención en la fuerça como en la suavidad i pureza, ninguno le fuera aventajado". F.co Pacheco. Libro de Retratos: "Poeta Lírico, de maravilloso ingenio, é invención de grande elegancia i suavidad, de mucha agudeza i soltura en el lenguaje... estuvo retirado gran tiempo en un Aldea fuera de Sevilla, adonde hizo gran parte de las obras que oi parecen suyas á diferentes propósitos, i entre ellas aquella famosíssima Comedia en Prosa de la bondad Divina, en cuya representación se gastó una gran suma. desde allí se comunicava con su íntimo amigo Baltasar del Alcázar, i se escrevían varias canciones i Epístolas familares el uno al otro: llamándole él en sus versos Damón, i él correspondiéndole con el nombre de Vandalio... Algún tiempo después, passó á las Indias de la nueva España, llamado de un ermano suyo, que avía sido conquistador con el Marqués del Valle: ...adonde estuvo algunos años, i hizo muchas obras, i en particular un libro de Comedias Morales, en prosa i verso; i otro de Comedias profanas, con otras muchas cosas. que por su temprana muerte se perdieron; quedando las obras sueltas que él emendó i puso en orden. En este tiempo de su felice quietud la invidiosa muerte le aguardó en México, al que anduvo vagando por tantos riesgos de mar i tierra. según él dize en una Canción que haze á la Marquesa de Molfeta... últimamente de su muerte ai diferentes opiniones, pero la más cierta es (o infelicidad umana) que se acostó bueno i amaneció muerto; sin saber de qué ocasión. á los 40. años de su edad, el de 1560".
Gutierre de Cetina, Obras, ed. J. Hazañas y La Rúa, Sevilla, 1895, 2 vols. Poesías, Bibl. de Aut. Esp., t. XXXII. Paradoja... de los cuernos, Gallardo, Bibl., t. I, col., 1250. Consúltense: M. Menéndez y Pelayo, Historia de la poesía hispano-americana, Madrid, 1911, t. I, páginas 26-27. F. Savj-López, Un petrarchista spanuolo, Trani, 1896. Juan Pérez de Guzmán, Cervantes Salazar, Salazar de Alarcón, Gutierre de Cetina, los tres patriarcas de la poesía castellana en Méjico, en Ilustr. Esp. y Americana, 1890. E. Gautier y Arriaza, Gutierre de Cetina, apuntes biográficos comparativos, en Ilustr. Esp. y Amer., 1890. Rodr. Marín, Barahona, págs. 131-132. F.co Pacheco, Libro de Retratos.
122. Año 1543. Francisco de Enzinas (1520?-1552) ó Dryander, como él se llama en griego, ó Du chesne entre los franceses, y aun de Houx (acebo) ó Aquifolium, Van Eick, como se firmaba en Flandes, ó Eichmann, como lo hacía en Alemania, nació en Burgos de noble y rica familia, estudió en Lovaina, donde bebió la herejía de Lutero, así como de su pariente el abad Pedro de Lerma en las vacaciones de 1537, mientras hacía otro tanto su hermano Jaime, estudiante en París. Fué á Witemberg para oir á Melanchton, en cuya casa se hospedó, matriculándose en aquella Universidad (1541). Por su consejo tradujo el Nuevo Testamento, acabado en 1543, y volvió á Flandes para publicarlo, y desde entonces comenzó á escribir sus Memorias. En su traducción sigue mucho á Erasmo; sabía muy bien el griego; las notas son breves; no alteró el texto, dejando toda aclaración para el margen, y es bastante literal; el lenguaje hermoso, con algún galicismo; la dedicatoria noble y discreta. Fué preso por la traducción en Bruselas (1543), habiendo mandado Carlos V se recogiesen los ejemplares, todo á persuasión de fray Domingo de Soto, que la examinó, y aunque le alabó el trabajo, sospechó de él por su estada en Witemberg y sólo deseaba alejarle de la herejía, apreciando su ingenio y natural, que "á estar mejor empleados, le darían no ínfimo lugar en las letras", y así, por salvarle, no dejó pasar la causa á España, sino que se sustanciase en Bruselas. Escapóse, sin embargo, de la cárcel (1545), habiéndole los mismos jueces abierto las puertas sin saberlo él, y el presidente dijo al carcelero: "Dejadle ir, no os apuréis, y cuidad sólo de que nadie sepa nada". Era muy querido de todos y le hicieron puente de plata. Estuvo en Amberes con toda libertad y volvió á Witemberg, y el mismo año (1545) escribió De statu Belgico, deque religione Hispanica: Historia Francisci Enzinas Burgensis; pero no se sabe se imprimiese, conociéndose sólo una traducción francesa de 1558. Narra dramáticamente su persecución, con brío y color, en elegante latín. En 1546 estaba en Strasburgo, en casa de Bucero; luego salió para Constanza; estuvo en Zurich, Lindau, Basilea, y pasó los años 1547 y 1548 danzando por tierras protestantes. Casóse en Strasburgo con Margarita Elter; fueron á Inglaterra, donde le dió Crammer una cátedra de griego en Cambridge; pero en 1550 volvieron á Strasburgo, donde publicó el mismo año y el de 1551 en Amberes, el Tito Livio y el Plutarco, traducidos en parte por él, atendiendo más "á la gravedad de las sentencias" que al "número de las palabras", de manera que más es paráfrasis que traducción. También se le atribuye, y con razón, la versión de varias obras de Luciano, impresas los mismos años de 1550 y 1551. Enzinas traduce en galano lenguaje castellano, aunque con libertad y á veces parafraseando. En 1552 fué á conocer á Calvino en Ginebra, luego á Ausburgo; vuelto á Strasburgo murió de la peste el mismo año.
123. El nuevo testamento De nuestro Redemptor y Salvador Jesu Christo, traduzido de Griego en lengua Castellana... dedicado á la Cesárea Magestad, Amberes, 1543: libro rarísimo (Bibliot. Magliabecchiana de Florencia, de Wolfembüttel, Ulm, Halle). Se publicó el De statu Belgico..., por una de las dos copias que hay, pues no parece lo imprimió su autor: una en la Vaticana; otra en la Bibl. del Gimnasio de Altona, de la que se sacó la edición: Memoires de Francisco de Enzinas. Texte latin inédit avec la traduction française du xvi siècle en regard, 1543-1545. Publiés avec notice et annotations par Ch.-Al.-Campan, Bruxelles, 1862. La traducción publicada en el siglo xvi es: Histoire de l'estat du Pais Bas et de la religion d'Espagne. Par François du Chesne, 1558. En 1546 publicó Acta Concilii Tridentini (Univers. de Jena), invectiva brutal. Todas las décadas de Tito Livio Paduano, que hasta el presente se hallaron y fueron impressas en latín, traduzidas en Romance Castellano, agora nuevamente reconoscidas y emendadas y añadidas de más libros sobre la vieja traslación, Amberes. Desde la pág. 1 á la 84 se halla el Compendio de las catorze décadas de Tito Livio Paduano... escrito en latín por Lucio Floro, Argentina, 1550. Este Compendio, de Floro, y los cinco libros posteriores de la 5.ª década de Livio, son de Enzinas; las demás décadas son de fray Pedro de Vega, cuya traducción se imprimió por primera vez en Zaragoza, 1519. Enzinas retocó el estilo, modernizándolo á veces. Las vidas de los dos illustres varones Simón griego, y Lucio Lucullo, romano, puestas en parangón la una de la otra, 1547, traducción de Plutarco, sin fecha ni lugar de impresión: es más bien paráfrasis. El primer volumen de las vidas de illustres y excellentes varones Griegos y Romanos, Argentina (Strasburgo), 1551; Colonia, 1553; hay ejemplares variada la portada. Son suyas las de Teseo, Rómulo, Licurgo, Numa, Solón y Valerio; las de Temístocles y Camilo créese que son de Diego Gracián de Alderete, y se ve por lo que éste dice en el prólogo de la edic. de sus Morales, de Salamanca, 1571: "Como yo he mostrado á personas doctas en algunas (vidas) que yo he traducido del griego, que andan agora impresas de nuevo con otras seis sin nombre de intérprete". Como algunos ejemplares llevan el nombre de Juan Castro de Salinas, seudónimo ó testaferro de Enzinas, parece hemos de atribuir á éste Los ocho libros de Thucydides Atheniense, que trata de las guerras griegas entre los Athenienses y los pueblos de la Morea, traducido por Juan Castro de Salinas (ms. Nic. Ant.). Historia verdadera de Luciano, traduzida de griego en lengua castellana, Argentina, 1551: el l. 1.º de los dos de las Historias verdaderas, de Luciano. También deben de ser suyos los Diálogos de Luciano, no menos ingeniosos que provechosos, Lyon, 1550; Madrid, 1621. Son cinco diálogos: Toxaris, Charón, el Gallo, Menippo, Ícaro-Menippo y El Amor fugitivo, de Mosco, en cuartetos de arte mayor. "En todas estas versiones, dice M. Pelayo (Heterod., t. II, pág. 244), es de aplaudir la gallardía unida á la precisión del lenguaje (no exento, sin embargo, de galicismos), y es de censurar la poca exactitud con que el autor traslada, y no porque dejase de saber, y muy bien, el griego, sino por la manía de amplificar y desleir". Es muy importante su correspondencia: Francisci Dryandri Hispani epistolae quinquaginta, Gothae, 1870, en el Zeitschrift für die historische Theologie (1870), págs. 387-442.