EL BUEN REY

La constancia hace milagros

Siglos y siglos hace[199] que los ingleses llegaron a
estar en situación muy penosa. Era entonces más
fuerte que ellos el reino de Dinamarca, y con frecuencia
sufrían aquéllos invasiones ruinosas de sus enemigos
los dinamarqueses. Les destruían sus siembras, les 5
mataban su ganado, les quemaban sus casas, y hasta
les robaban sus niños.
Cuando los daneses llegaban a un pueblo inglés rico
y próspero, se quedaban con[200] él y hacían huir a sus
habitantes. 10

Los ingleses no eran aguerridos, ni tenían organizadas
bastantes fuerzas para el combate; pero pensaron
en la necesidad de hacerse fuertes para la defensa, y
para ello les faltaba un jefe.[201]
Eligieron rey a Alfredo, un caballero bueno, justo y 15
prudente, que nunca mentía, que estudiaba mucho y
que amaba la ciencia y la verdad.
No existían en aquel tiempo los relojes, y él fué el
inventor de la primera medida del tiempo, construyendo
una especie de velas que ardían durante ocho horas. 20
Las marcó en grados, uno por cada hora, y las protegió
contra el aire con guardabrisas de piel y de cuerno.
Los ingleses tenían mucha confianza en el rey Alfredo,
le querían cada día más, y esperaban que los
llevase a la victoria contra sus enemigos. 25
Pasaron muchos años sin que él se aventurase en
una guerra formal contra los enemigos; porque desconocía
las fuerzas de ellos, no estaba bien seguro del
éxito, y no quería exponer imprudentemente a su
reino a un desastre penoso. 30
Para conocer bien sus propias fuerzas solía vestirse
modestamente y recorrer el país,[202] sin que nadie le conociese;
y un día en que pidió alojamiento en una
pobre casa de campo, le dejó la campesina cuidando
unas frituras junto al hogar, y sin acordarse de[203] ellas 35
abrió él su libro de estudio y se puso a leer. Cuando
regresó aquélla estaban quemadas las frituras, y el
huésped seguía leyendo sin acordarse de nada más.
No fueron inútiles estos estudios ni estas diligencias.
Conocidas ya sus fuerzas, se propuso conocer las del 40
enemigo, y para ello se metió en el mismo campamento
danés, disfrazado de trovador. Tocó el laúd,
contó bellas historias, y pronto se hizo amar[204] de los
jefes del ejército y del mismo rey.
Después que conoció las posiciones y las fuerzas 45
enemigas, ordenó su plan, reunió a su gente, y derrotó
a los daneses, con los cuales no fué cruel ni vengativo,
sino que les señaló el límite de su reino y les hizo prometer
que respetarían en adelante[205] el de los ingleses.
Dictó después leyes sabias, e hizo educar e instruir 50
bien a sus vasallos para que aprendiesen a leerlas.
Eran ellas tan sabias, y logró cimentarlas en tan
buenas costumbres, que llegó a ser[206] desconocido el
engaño entre sus súbditos, y podían dejarse las más
ricas joyas colgadas de los árboles sin que nadie se
atreviese a tocarlas. 55

Todos los niños de Inglaterra conocen y veneran el
nombre del rey Alfredo, y repiten sus últimas palabras:
«Durante toda mi vida he tratado de hacer
bien.»

EJERCICIOS

Cuestionario

Contéstese por escrito en español a las siguientes preguntas:

1. ¿En dónde reinó Alfredo?

2. ¿Qué enemigos temibles tenía entonces Inglaterra?

3. ¿Cómo llegó a conocer este buen rey las fuerzas de sus enemigos?

4. ¿Qué hizo Alfredo en beneficio de su reino?