¿Pues no ha de ser?... La seña no puede mentir.
D.ª Fca.
Calla... (Repiten desde adentro la sonata anterior.) Sí, él es... ¡Dios mio!... (Acércase Rita á la ventana, abre la vidriera, y da tres palmadas. Cesa la música.) Ve, responde... Albricias, corazon. Él es.
Simon.
¿Ha oido usted?
D. Die.
Sí.
Simon.
¿Que querrá decir esto?
D. Die.