Rita.
Mejor es cerrar, no sea que nos alivien de ropa y... (Forcejeando para echar la llave.) Pues cierto que está bien acondicionada la llave.
Calam.
¿Gusta usted de que eche una mano, mi vida?
Rita.
Gracias, mi alma.
Calam.
¡Calle!... Rita.
Rita.
Calamocha.