D.ª Ire.
¡Ay, que no sabes tú lo que te quiere tu madre!
D.ª Fca.
¿Pues que no la quiero yo á usted?
D. Die.
Vamos, vamos de aquí. (Levántase Don Diego y despues Doña Irene.) No venga alguno y nos halle á los tres llorando como tres chiquillos.
D.ª Ire.
Sí, dice usted bien.
(Vanse los dos al cuarto de Doña Irene. Doña Francisca va detrás, y Rita que sale por la puerta del foro la hace detener.)