D. Car.
Estará en compañía del prometido esposo. (Se acerca al cuarto de D.ª Irene, se detiene y vuelve.) Mejor... ¿Pero no hay nadie mas con ella?
D.ª Fca.
Nadie mas, solos están... ¿Qué piensa usted hacer?
D. Car.
Si me dejase llevar de mi pasion y de lo que esos ojos me inspiran, una temeridad... Pero tiempo hay... Él tambien será hombre de honor, y no es justo insultarle porque quiere bien á una muger tan digna de ser querida... Yo no conozco á su madre de usted, ni... Vamos, ahora nada se puede hacer... Su decoro de usted merece la primera atencion.
D.ª Fca.
Es mucho el empeño que tiene en que me case con él.
D. Car.
No importa.