D.ª Fca.
¿Dormir con amor?
D. Car.
A Dios, vida mia.
D.ª Fca.
A Dios. (Éntrase al cuarto de Doña Irene.)
ESCENA IX.
D. CARLOS, CALAMOCHA, RITA.
D. Car.
¡Quitármela! (Paseándose con inquietud.) No... Sea quien fuere, no me la quitará. Ni su madre ha de ser tan imprudente que se obstine en verificar este matrimonio repugnándolo su hija... mediando yo... ¡Sesenta años!... Precisamente será muy rico... ¡El dinero!... Maldito él sea, que tantos desórdenes origina.