Pero quiero absolutamente que no se sepa hasta que esté hecho.
Simon.
Y en eso hace usted bien.
D. Die.
Porque no todos ven las cosas de una manera, y no faltaria quien murmurase y dijese que era una locura, y me...
Simon.
¿Locura? ¡Buena locura!... ¿Con una chica como esa, eh?
D. Die.
Pues, ya ves tú. Ella es una pobre... Eso sí. Porque, aquí entre los dos, la buena de Doña Irene se ha dado tal prisa á gastar desde que murió su marido, que si no fuera por esas benditas religiosas y el canónigo de Castrojeriz, que es tambien su cuñado, no tendria para poner un puchero á la lumbre... Y muy vanidosa y muy remilgada, y hablando siempre de su parentela y de sus difuntos, y sacando unos cuentos, allá, que... Pero esto no es del caso... Yo no he buscado dinero, que dineros tengo; he buscado modestia, recogimiento, virtud.
Simon.