Simon.
¡Y qué calor traje, y que polvo por ese camino! ¡Ya, ya!
Calam.
¿Alguna cobranza tal vez, eh?
D. Car.
Puede ser. Como tiene mi tio ese poco de hacienda en Ajalvir... ¿No has venido á eso?
Simon.
¡Y qué buena maula le ha salido el tal administrador! Labriego mas marrullero y mas bellaco no le hay en toda la campiña... ¿Con que usted viene ahora de Zaragoza?
D. Car.
Pues... Figúrate tú.