Al año siguiente, en que hubo nuevas elecciones para Constituyentes nada menos, el candidato de oposición fué cinco veces más popular que el Marqués. Bueno es advertir que el candidato de oposición ya no era de oposición, porque habían triunfado los suyos. El Marqués se quedó sin distrito; y como se había acabado el tiempo del monopolio (según decía Pespunte, que se había echado al río para deshacer á hachazos las máquinas de pescar salmones), como ya no había clases, el pueblo pudo pescar á río revuelto, y aquel año la bailarina del Marqués no comió salmón. Pasó otro año, hubo nuevas elecciones, porque las cortes las disolvió no sé quién, pero, en fin, uno de tropa, y entonces no fueron diputados ni el Marqués ni su enemigo, sino el mismísimo don Pedro Pastrana, que, una vez encauzada la revolución... y encauzado el río, cogió las riendas del gobierno de Villaconducho, y en nombre de la libertad bien entendida, y para evitar la anarquía mansa de que estaban siendo víctimas el distrito y los salmones, se atribuyó el privilegio de la pesca y el alto y merecido honor de representar ante el nuevo Parlamento á los villaconduchanos.

IV

Y aquí era donde yo le quería ver.

Tiene la palabra La Correspondencia:

“Ha llegado á Madrid el señor don Pedro Pastrana Rodríguez, diputado adicto por el distrito de Villaconducho, vencedor del Marqués de Pozos-hondos en una empeñada batalla electoral.”

Pasan algunos días; vuelve á tener la palabra La Correspondencia:

“Es notabilísima, bajo muchos conceptos, y muy alabada de las personas competentes, la obra publicada recientemente sobre Los amillaramientos y abusos inveterados de la ocultación de riqueza territorial, por el diputado adicto señor don Pedro Pastrana Rodríguez.”

“Ha sido nombrado de la comisión de *** el reputado publicista financiero señor don Pedro Pastrana Rodríguez, diputado adicto por Villaconducho.”

“No es cierto que haya presentado voto particular en la célebre cuestión de los tabacos de la Vuelta del Medio, el ilustrado individuo de la comisión señor Pastrana Rodríguez.”