Muy tranquilo me quedé,
Y ansí me dejé agarrar.
Allí un gringo con un órgano
Y una mona que bailaba,
Haciéndonos rair estaba
Cuando le tocó el arreo.
¡Tan grande el gringo y tan feo,
Lo viera como lloraba!
Hasta un inglés zanjiador
Que decía en la última guerra,