Un pingo pa fiarle un pucho.

La enumeración de las prendas de ensillar, ofrece el habitual resumen sintético. Todo en una estrofa:

No me faltaba una guasca,

Esa ocasión eché el resto:

Bozal, maniador, cabresto,

Lazo, bolas y manea...

El que hoy tan pobre me vea

Tal vez no crerá todo esto.

Ansí en mi moro, escarciando,