—Qué mañana ni otro día,
Al punto me contestó;
La paga ya se acabó,
Siempre has de ser animal.
Me raí, y le dije—Yo...
No hi recebido ni un rial.
Se le pusieron los ojos
Que se le querían salir;
Y ahí no más volvió a decir
Comiendomé con la vista:
—Qué mañana ni otro día,
Al punto me contestó;
La paga ya se acabó,
Siempre has de ser animal.
Me raí, y le dije—Yo...
No hi recebido ni un rial.
Se le pusieron los ojos
Que se le querían salir;
Y ahí no más volvió a decir
Comiendomé con la vista: