Mujer y perra parida,

No se me atraca ninguna.

El proyecto de emigrar a tierra de indios y la ejecución consiguiente, cierra esta primera parte del poema con rasgos épicos de la mejor ley. Las penurias que pasarán ambos gauchos en el desierto, son, para sus almas decididas, pretexto de viriles jactancias.

Si hemos de salvar o nó,

De esto naide nos responde.

Derecho ande el sol se esconde,

Tierra adentro hay que tirar;

Algún día hemos de llegar...

Después sabremos a donde.