Se completó mi redota;

Le ví los pies a la sota,

Y me le alejé a la viuda,

Más curao que con la ruda

Con los grillos y las motas.

Después me contó un amigo,

Que al Juez le había dicho el cura

Que yo era un cabeza dura

Y que era un mozo perdido;

Que me echara del partido