Pasaba siempre leyendo,
Decían que estaba aprendiendo
Pa recebirse de flaire.
Aunque lo pifiaban tanto,
Jamás lo ví dijustao.
Tenía los ojos paraos
Como los ojos de un santo.
Muy delicao, dormía en cuja [81]
Y no sé porqué sería,
La gente lo aborrecía