—Yo te absuelvo, don Ruy Díaz,
Yo te absuelvo de buen grado,
Con que seas en mi corte
Muy cortés y mesurado.
Y esto, no una sola vez, sino de costumbre, a juzgar por estos reproches del monarca:
Cosas tenedes el Cid,
Que farán fablar las piedras,
Pues por cualquier niñería
Façeis campaña la iglesia.
La cruzada contra los albigenses fué el episodio mortal que arrasó por segunda vez la renacida cultura griega. Y es que eso representaba, propiamente hablando, el conflicto de dos civilizaciones.