[29] Mota, por bota o despuntada.

[30] Aquel prodigioso innovador y primero entre los líricos castellanos, que fué Góngora, ofrece en sus romances y letrillas muchos estribillos de análoga, cuando no más complicada estructura:

Al campo te desafía

La colmeneruela.

Ven, Amor, si eres dios, y vuela,

Vuela, Amor, por vida mía,

Que de un cantarillo armada,

En la estacada

Mi libertad te espera cada día.

(Romances Amorosos, III.).