A propósito de estos recitados, existe, sin embargo, un hecho importante, que demuestra una nueva vinculación, esta vez instintiva, con la música griega. Instintiva, es decir, más interesante, puesto que revela entre el alma argentina y el alma helénica, analogías naturales estudiadas con detención en mi libro Prometeo. Nuestros recitados (Tristes, Estilos, Gauchitas) están casi siempre en los modos lidio y dorio que forman, con el frigio, las tres principales gamas, entre las ocho derivadas de la escala griega, o descendente menor. Transcribo a continuación esos dos modos sin agregar motivos de recitados gauchos, porque éstos y aquéllos son, positivamente, la misma cosa [40].
DORIO
LIDIO
Apreciada en su conjunto, nuestra música popular resulta superior por su expresión y por su encanto, a la de los vascos y los bretones, que son, quizás, las más fuertes y originales de la Europa occidental. Ello se explica, como todo cuanto es superior en América, por la aclimatación de tipos constituídos ya ventajosamente.