[34] Sobrenombre que significa "ordenador de los coros". El primero que lo adoptó, y es el de mi referencia, fué Tisias, siciliano de Himera.
[35] Es el caso de citar una vez más todavía los conocidos versos de Marcial:
Nec de Gadibus improbis puellae
Vibrabunt, sine fine prurientes,
Lascivos docili tremore lumbos.
[36] De zambra, fiesta morisca, en la cual solían danzar las almeas.
[37] Esta última recomendación, concierne también a las zambas y a casi todas nuestras danzas populares.
[38] La primera parte de El Bailecito, es también final como en el Cuándo... El D. C. debe tocarse sin repeticiones parciales.
[39] Esta última combinada del siguiente modo: (1)—(2, 3, 6,)—(4, 5,) que no existe en la poética oficial.
[40] Inútil añadir que esta identidad fundamental, determina semejanzas de composición y de ejecución. Así, la música de los recitados argentinos, es siempre homófona como la de los griegos, y el acompañamiento instrumental del canto, es igual al que aquéllos empleaban con la lira y con la cítara.