Y de esto nadies se asombre:

El que se tiene por hombre

Ande quiera hace pata ancha.

Y el otro:

Desterraisme de mi tierra,

Desto non me finca saña,

Ca el hombre bueno fidalgo

De tierra ajena hace patria.

Más lejos en los tiempos, otro desterrado, el sapiente de los Fastos, había expresado en un concepto lapidario esa fórmula del heroísmo: Omme solum forti patria est.