La ocultación del revelador podría infundir sospechas; pero el lector verá que ella era innecesaria dada la naturaleza de sus enseñanzas, y que, en todo caso, responde á la decisión de no decir más, ó á la modestia. Ambas cosas respetables.

Para no caer en conjeturas, lo mejor será abordar cuanto antes el asunto.

PRIMERA LECCIÓN

EL ORIGEN DEL UNIVERSO

La vida, que es la eterna conversión de las cosas en otras distintas, abarca con su ley primordial el universo entero. Todas las cosas que son dejarán de ser, y vienen de otras que ya han dejado de ser. Tan universal como la vida misma, es esta periodicidad de sus manifestaciones.

El día y la noche, el trabajo y el reposo, la vigilia y el sueño, son como quien dice los polos de la manifestación de la vida. Engendrándose unos á otros y permutándose, es como engendran los fenómenos. Toda fuerza será inercia y toda inercia será fuerza. Siendo ambas vida en su esencia, su identidad radical es lo que produce sus permutaciones.

Su diferencia aparente, la contradicción en que parecen hallarse, es sencillamente una diferencia de magnitudes: la noche es menos día, y así en lo demás.

Ahora bien, toda magnitud es una progresión y de esto depende que no haya brusquedad en los cambios de estado de las cosas. Así es como la continuidad de la vida se mantiene en la periodicidad.