[6] El ducado de Sajonia, que le correspondia como heredero de su madre Alda, hija de Oton I, el cual habia muerto sin dejar sucesores.
[7] Llama el Poeta casta y prudente á la condesa Matilde, señora de las comarcas que hasta aquí habian formado parte del patrimonio de S. Pedro, porque habiendo contraido matrimonio con Albertazzo de Este, ignorando que era su pariente, así que pasados algunos años tuvo noticia de ello, se separó de su marido aconsejada por el Papa, y dedicándose á la vida contemplativa, murió dejando á la Santa Sede heredera de sus Estados.
[8] Eccelino Romano, jefe de un numeroso cuerpo de ejército, proporcionado por el emperador Federico II, fué un hombre orgulloso y tan cruel, que se le creia hijo del Demonio. Entró en Lombardia al frente de sus tropas, y á sangre y fuego se apoderó de muchas ciudades. Declaró despues la guerra á los paduanos, y habiéndolos vencido, desterró á muchas familias que le parecieron sospechosas, dió muerte á innumerables personas, castrando á los niños, sacando los ojos á los ancianos y cortando los pechos á las mujeres, llegando al extremo de encerrar en el prado de Padua á doce mil hombres que hizo quemar vivos. Habiéndose apoderado despues de Cremona, Mantua, Ferrara y otras muchas ciudades, donde hizo abrir el vientre á las mujeres embarazadas, quemar á los niños, violar á las doncellas y matar á los hombres, se propuso conquistar á Milan; pero los milaneses, aliados con otros pueblos al mando de Azzo V, le derrotaron causándole tres heridas y reduciéndole á prision fué conducido á Sonzino: al verse Eccelino en aquel estado y desesperando de su salvacion, no quiso tomar alimento alguno, se abrió las heridas y murió. Los milaneses, para no quedar sin venganza, se apoderaron de un hermano de Eccelino llamado Alberto, juntamente con su mujer, seis hijos varones y dos hembras, y dieron muerte en su presencia á los hijos, y quemaron despues á las hijas, quitándole en seguida la vida. Las ciudades confederadas continuaron combatiendo contra Federico II; se apoderaron de Ferrara y volvieron á entregarla al Pontífice, el cual dió su gobierno á Azzo de Este, que tan valerosamente se habia portado en su lucha con los soldados de Federico.
[9] El Eridano, rio de Italia, que hoy se llama Pó.
[10] Las Heliades eran las hijas del Sol y hermanas de Faeton. La desgraciada muerte de su hermano les causó tal dolor que estuvieron llorando cuatro meses enteros. Los dioses las transformaron en álamos, y sus lágrimas se convirtieron en granos de ámbar. Por la misma causa, Cienus, amigo de Faeton, fué transformado en cisne.
[11] Creado Oton IV emperador por el Papa Inocencio III, declaró la guerra á la Iglesia y ayudado de la faccion gibelina, redujo al Pontífice á tal extremo, que tuvo que refugiarse en el Capitolio; Inocencio III reunió en él su Consejo y desposeyó á Oton del imperio. Fué auxiliado despues por muchos príncipes de Italia, entre los cuales estaba Aldobrandino de Este, primer marqués de Ferrara, el cual obligó al emperador Oton á regresar á Alemania, y como habia gastado todo cuanto poseia en defensa de la Iglesia, tuvo que pedir dinero prestado á los florentinos dejándoles en prenda á su hermano Azzo, y con bastantes miles de ducados que aquellos le dieron, levantó un ejército y destrozó completamente al enemigo. Murió al poco tiempo dejando á su hermano por heredero del Exarcado de Rávena y de todo el país comprendido entre el Pó y el Apenino, desde Placencia hasta Venecia.
[12] Se refiere á Azzo VI que en la cruzada que pasó á Palestina para librar á los cristianos sitiados en Tolemaida, era portador del estandarte de la Cruz, mereciendo despues por su valor la mano de la hija de Cárlos, rey de las dos Sicilias.
[13] Habiéndose rebelado los habitantes de Faenza contra el Papa Gregorio XI, envió este contra ellos á Juan Hancuto el cual se apoderó de la ciudad, la saqueó, pasó á cuchillo á todos sus habitantes, y la vendió despues por veinte mil ducados á Nicolás de Este.
[14] Rovigo, llamada en Italia Rhodigium, de Rhodos, rosa, en griego.
[15] Esta ciudad es Comacchio, perteneciente al ducado de Ferrara y situada entre el Primaio y el Volano, dos brazos del Pó. Dice el poeta que sus habitantes desean que el mar se altere, porque las tempestades arrastran hácia aquellas lagunas gran cantidad de pescado, de que se utilizan aquellos, que son en su mayor parte pescadores.