[126] Dos puertos de mar en la isla de la Chipre, antes famosos y hoy medio arruinados.
[127] Puerto del estado de Túnez, en otro tiempo uno de los mejores del África.
[128] Los paganos dieron este nombre á la Luna, porque suponian que Hécate, hijo de Júpiter y Latona, representaba tres papeles diferentes, el de Luna en el cielo, Diana en la tierra y Proserpina en el infierno, y algunos la pintaban con tres cuerpos reunidos y una sola cabeza, pero con tres caras.
[129] Pastor fabuloso de Caria, de una gran belleza, á quien Júpiter condenó á un sueño eterno por haber osado atentar al honor de Juno. La Luna, ó Diana, concibió por él una ardiente pasion mientras dormia, y le transportó á una gruta del monte Latmos, donde iba con frecuencia á visitarle.
[130] Habiendo llegado Eneas á Cartago despues de la destruccion de Troya, presentóse á Dido, reina de aquel país, la cual se enamoró de él, y deseosa de ofrecerle distracciones, le invitó á una caceria. Sorprendidos en ella por una copiosa lluvia, que obligó á huir á sus compañeros en todas direcciones, Eneas y Dido se refugiaron en una cueva, y encontrándose solos en ella, se entregaron sin reserva á su amor, que fué despues causa del suicidio de Dido, al verse abandonada por Eneas.
[131] Puerto de mar de la isla de Chipre, donde existen bancos de arena y piedras peligrosas para los navegantes.
[132] La Sibila de Cumas, una de las diez que se conocieron, fué en su juventud amada de Apolo. Deseando este Dios conceder una gracia á su amada, le dijo un dia que le pidiese lo que quisiera; y ella, cogiendo un puñado de arena, le pidió vivir tantos años cuantos eran los granos de arena que tenia en la mano, lo cual le fué otorgado; pero habiéndose olvidado de pedir que no desapareciera su juventud, transformóse de tal modo con el tiempo, que abandonada del cuerpo, no quedó de ella más que la voz.
[133] Esta fué Hécuba, segunda mujer de Príamo, rey de Troya. Despues de la destruccion de su patria, pasó á Tracia para ver á su rey Polimnestor, á quien Príamo habia confiado uno de su hijos, y sabiendo que habia mandado asesinarlo, se vengó del rey sacándole los ojos ayudada por algunos troyanos. Los tracios les persiguieron á pedradas, y Hécuba, fuera de sí, corrió tras aquellas piedras mordiéndolas, y de improviso se halló transformada en perra; quiso abrir la boca para quejarse, pero dejó oir furiosos aullidos, que resonaron durante mucho tiempo por los campos de la Tracia.
[134] Hija de Harpalico, rey de los amineos en la Tracia. Desde muy niña la acostumbró su padre al manejo de las armas y ella le ayudó en la guerra que sostuvo contra Neoptolemo, hijo de Aquiles, á quien hizo huir.
[135] Hija de Metabo, rey de los Volsgos: ocupada desde su infancia en los ejercicios de la caza y de la guerra, se hizo célebre por su lijereza en la carrera y su habilidad en manejar el arco.