De mis obligaciones olvidado.
Si áun hay lugar, don Álvaro, yo os ruego
Que no pase adelante su locura,
Pues no es razon que en nombre de amor ciego
Me dé lugar á tanta desventura;
Iréme al Rey, y refiriendo luégo
Lo que advertido vuestro error procura,
Quedaréis deshonrado y yo vengada,
Que á quien tiene razon sobra la espada.
Álv.