FAUSTINO, viejo, Y LEONARDA, con manto y escudero.

Faust.

Aunque te encuentre en la calle

Te he de hablar, Dios te bendiga,

Que áun sin conocerte obliga

Tu gracia, donaire y talle.

¿Dónde bueno por aquí,

Sobrina?

Leon.

De misa vengo.