¿Qué, éstos son aquellos dos?

¡Quién hay que en el mundo espere!

Fabr.

Por Dios, Don Tello, que es justo

Que así los castigue el cielo;

Bueno es que viva un mozuelo

Con las leyes de su gusto,

Que dé como un gran señor,

Que triunfe, gaste y que estrague

La juventud: muera, pague.