Fel.
¡Galindo!
Gal.
Por Dios, señor,
Que es la desvergüenza igual;
Hablo á muchos á quien diste
Caballos, joyas, vestidos,
Y tápanse los oidos
Al eco de tu voz triste,
No hay hombre que dé un real,
Fel.
¡Galindo!
Gal.
Por Dios, señor,
Que es la desvergüenza igual;
Hablo á muchos á quien diste
Caballos, joyas, vestidos,
Y tápanse los oidos
Al eco de tu voz triste,
No hay hombre que dé un real,