Te mires un diente solo,
Y más que luces el polo,
Arrugas en el pellejo!
¡Plega á Dios que estés tan calva,
Que nadie te pueda asir,
Y que no puedas decir
Á nadie, la edad me salva!
¡Plega á Dios que aquel indiano
Sea algun fino ladron,
Que robe en esta ocasion