¡Ah cielos!
¡Á un hombre como yo dan ocho reales!
¡Ocho reales le faltan á quien tuvo
No há siete meses treinta mil ducados!
Ved que se cuenta más del mismo Pródigo,
De Comodo, Neron y de Eliogábalo.
¡Ay si sirviese mi lloroso ejemplo
De espejo á los mancebos que me miran,
Y se guardasen de mujeres tales
Y de tales amigos!...