Sobre el juro
Le pedí los quinientos, pero mira
En qué se resolvió.
(Enseñándole los ocho reales.)
Gal.
¡Que esto te ha dado!
Guárdale, y clavarémosle á la puerta
Con una letra al rededor que diga:
«Barato que me ha dado la fortuna
De treinta mil ducados que he jugado