Ciertos hombres embozados

Al umbral de Dorotea

Van huyendo de los dos.

Fel.

¿Ya espantamos? ¡Bien por Dios!

¡Qué habrá que un pobre no sea!

¿Parezco fantasma yo?

FELICIANO, GALINDO Y DON TELLO.

Tello.

Ce, ¿qué digo?...