Y por mi mal has nacido;
Amor no triunfa de mí,
¿Cómo ha de triunfar, si el niño
Por tí es soberano Dios
En los rayos del Olimpo?
Y de amor triunfando estoy,
No es mucho, pues has podido
Sacar del pecho á Doñalda,
Y ocupar su lugar mismo.
Rara y divina belleza,